Sábado 24 de Octubre
Sábado 17 de Octubre
Reunión 17 de octubre
Como en todas las reuniones empezamos cantado la canción del castor y como muchos no se la sabían les poníamos la letra de la canción con imágenes.
Canción del castor:
TENDRÁS QUE LEVANTARTE PARA IR A LA REUNIÓN
PONERTE LAS BOTITAS PARA IR A LA EXCURSIÓN,
JUGAR CON ARCOIRIS
SEGUIR AL GRAN CASTOR
ESTAR MUY CONTENTO Y APRENDER A REIR
Y TODO LO QUE ES TUYO...
LO DEBES COMPARTIR
SI QUIERES SER UN BUEN CASTOR
VERAS EN EL LOBATO A TU HERMANO MAYOR,
SI QUIERES SER, UN BUEN CASTOR,
TENDRÁS QUE APRENDER MUCHO PARA HACERLO MEJOR
EL CAUCE DE TU RIO
TUS SUEÑOS LLEVARA
Y SI LO EMPUEJAS FUERTE PODRÁS LLEGAR AL MAR
Y AL FIN DE TU CAMINO
TODOS SE JUNTARAN,
Y ALLÁ EN EL HORIZONTE...
SE HARÁ LA REALIDAD,
SI QUIERES SER UN BUEN CASTOR TENDRÁS QUE LEVANTARTE CUANDO
SUENE EL RELOJ
TIC-TAC, TIC-TAC, TIQUI-QUI-TAC, TIQUI, TIQUI-TAC
También hicimos la danza de ¨Oles cualo¨ y jugamos a un PI. Después escondimos imágenes por el retiro , para después clasificarlas en cosas que son scouts ( Ruta, tienda de campaña, danzas, juegos y manualidades ) y cosas que no son scouts (Parque de atracciones, avión, peleas, móviles).
Por ultimo terminamos la reunión pintando cada uno un castor , en donde en cada castor y castora ponían cosas sobre ellos para conocernos un poco mejor.
Danza o canción semanal: Oles Cualo
Le petie escualo
Le mama escualo
Le papa escualo
Ñam
Oles cualo
X4
Ronda 2026-2027
La Idaho vuelve con más ganas


CAPÍTULO 4: LOS PRIMEROS CASTORCILLOS
CAPÍTULO 4. LOS PRIMEROS CASTORCILLOS
Una calurosa tarde de octubre, antes de que las hojas de los robles y abetos empezarán a caer,
los grandes castores vieron moverse algo entre las hojas, estaban nerviosos pues sabían
que algunos castorcillos se irían asomando entre las ramas para poder jugar y aprender de ellos.
Tras asomarse y no ver nada Kibu, Lekes, Arco y Burbu se sentaron en la orilla del río,
y de repente
¡Aaaaalaaaaaa, mirad ahí! exclamó Burbu
Era el reflejo de una pequeña castora de pelo moreno y largo, llevaba una diadema,
pero aun así se le caían mechones y le tapaban los mofletes. La castora bien decidida,
se acercó a ellos y les dijo, yo os conozco, os ví el año pasado jugando con
mis hermanos lobatos.
Los grandes castores se miraron entre ellos y asintieron, ya que sabían que iba a
querer formar parte de la Colonia Idaho.
¡Hola! ¿Te quieres unir a jugar con nosotras? - preguntó Lekes
Pues claro, para eso he venido - contestó la castorcilla sin dudarlo ni un segundo
Mmmm te llamaremos REFLEJO - exclamó Kibu
¡Eeee! pero que no he venido sola - Dijo Reflejo
¿Con quién has venido? - Pregunto Arco
Acto seguido Reflejo señaló a una castorcilla que se había quedado al otro lado de la orilla.
Las grandes castoras se quedaron alucinadas, una pequeña de pelaje castaño
miraba mientras hacía volteretas y se abría de piernas sin ninguna complicación.
¡Pero bueno! si haces casi más acrobacias que las gotas despistadas del oleaje - dijo Lekes
Sii, es que me gusta la gimnasia rítmica - comentó la castora con un poco de vergüenza.
Pues ya está, a partir de ahora te llamaras GOTA - Exclamó Burbu
Y así, sin ton ni son, fue como las dos primeras castoras se unieron a la Colonia Idaho.
Cuándo ya estaban a punto de empezar el primer juego, Lekes se dió cuenta de que se escuchaban risitas detrás del Gran Roble.
Castoras, castoras - Dijo susurrando
¿Qué pasa? - contestaron al unísono las demás
Se escuchan risas detrás del Gran Roble, ¿vamos a investigar? - preguntó mientras se agachaba
Y… tachaaaan
Ahí estaban, eran otros dos castores, pero nada más ver que les observaban,
el más pequeñajo se escondió detrás de su amiga, y las risas se cortaron en un periquete.
El pelaje rubio de la castora brillaba entre las hojas y ramas,
igual que lo hace el cuarzo entre el granito.
¡Hola, hola! - grito Arco llena de alegría
hola, se escucho con voz tímida
¿Quienes sois?
Sooomooooos, mmmmm dos amigos que venimos a jugar - contestó el pequeño castor, que seguía escondido detrás de su amiga
Pues habéis venido al sitio indicado, bienvenidos a la colonia Idaho - Dijo Lekes
¿Os parece si hacemos un círculo y nos presentamos? - preguntó Kibu
Genial idea - le contestó Burbu muy entusiasmada
Tanto los grandes Castores, como las nuevas casotras y castores hicieron un
círculo al lado del Gran Roble.
Bueno, bueno, a mi me da que esta pequeñaja que no para de reir
y que su pelaje brilla como el de nadie en el bosque, se debería de llamar CUARZO ¿qué os parece? - dijo Lekes mientras le acariciaba la espalda
Bhuaaa, si si, no hay mejor nombre para ella - le contestó Arco
Y a ti… ahora lo descubriremos - Le dijo Kibu bien contento
Y después de algunas miradas cómplices y muchas risas nerviosas, las cuatro grandes castoras
y los cuatro castores, se pusieron manos a la obra para empezar a construir la presa,
pero no sin antes unos juegos y unas danzas para conocerse mejor entre ellos.
El pequeño castor no tardó ni cinco minutos en empezar a trepar, moverse, saltar,
correr, gritar… Y cuándo se cansaba un poquito, paraba y después vuelta al ruedo.
Vamos que parecía una nube en plena tormenta, lluvia por aquí, relámpago por allá…
Madre mia menudo Terremoto eres - le dijo Lekes entre risas
¿Y si le llamamos terremoto? - pregunto Arco
Mmmm, yo creo que le pega más LLUVIA, ya que de vez en cuando escampa un poco toda esa energía, y luego vuelve más fuerte que antes - le contestó Kibu
Me encanta Lluvia, es un nombre super chulo - dijo Burbu mientras le rascaba la cabeza
Y así fue como, Reflejo, Gotita, Cuarzo y Lluvia se convirtieron en los primeros castores
de la Colonia Idaho. Y después de una tarde maravillosa, las mamás y papás les vinieron
a buscar para irse a comer algo rico y disfrutar de la maravillosa tarde soleada que venia.
CAPÍTULO 3. COLONIA IDAHO
CAPÍTULO 3. COLONIA IDAHO
Antes de la llegada de los castorcillos y castorcillas, las cuatro Grandes Castoras tenían que pensar
cómo se iban a llamar, porque claro “Colonia de Castores” era super soso y no era atractivo.
¿Y si juntamos nuestras iniciales? - Propuso Arco
Mmmmm… A ver, LAKB es muy feo - Dijo Kibu sin pelos en la lengua
ALKB!! Dijo super emocionada Burbu
Bueno si es chulo, pero no vamos a saberlo pronunciarlo rápido - objeto Lekes
¡Joeee que difícil! - grito Arco, que se estaba empezando a frustrar
Se miraron con cara de desesperación, y entonces Burbu propuso, - ¿Y si hacemos una lluvia de ideas?
Podemos preguntarle a los árboles, que seguro que tienen grandes ideas - Dijo Lekes emocionada
Super idea - le respondió Kibu
Entonces Arco, tan decidida como siempre, le propuso a los árboles participar en la lluvia de ideas,
y les contó que las castoras estaban bloqueadas, porque no se les ocurría nada de nada.
Los árboles emocionados avisaron al resto del bosque y tanto los castores, como los árboles,
rocas, elementos de la naturaleza y hasta el más pequeño fruto se pusieron a pensar.
Tras una larga mañana, las castoras tenían el cerebro frito.
Mi mamá me decía cuándo la cabeza está cansada, lo que hay que hacer es despejarse - Dijo Kibu
Pues vamos a darnos un chapuzón y a jugar en el agua - Propuso Burbu
Bhuaaaa, se me acaba de ocurrir un juego - Dijo Lekes
Pues a jugaaar- gritó Arco, mientras se tiraba de bomba al río
Vale a ver, a la de tres nos tiramos al río y tenemos 20 segundos para buscar algo chulísimo, luego hacemos lo mismo pero sólo 10 segundos y por último lo mismo pero sólo con 5. Y después de las tres rondas, cuándo tengamos 12 objetos en total, el gran roble los lanzará y haremos una competición para ver quién consigue más.
Siii, me encanta, me encanta - Dijo Burbu
Kibu se rió silenciosamente, y miró a su alrededor para ver si veía algo fácil de coger.
Las cuatro castoras se prepararon en posición de salto y ¡Splash!
¡Ay! No me había enterado de que era ya - Exclamó Burbu mientras se tiraba,
más tarde que el resto.
Todas sacaron palos o piedras, y casi sin haber cogido aire se tiraron de nuevo a por el segundo objeto,
y de repente…
Chicaaaas, chicaaaaas mirad lo que he encontrado - gritó Arco, que se había ido hasta el fondo del Gran Hermano en busca de algo de valor
¿Qué es eso? - pregunto Burbu
La verdad es que ni idea - Dijo Arco
Las cuatro castoras se empezaron a reír a carcajada limpia
¿Entonces por qué nos llamas con tanta emoción? - Preguntó Kibu
No se, me ha parecido chulo - Le contestó Arco entre carcajadas
Es una caja vieja, suspiro el viento, que no podía parar de pasar por allí.
Cuándo las castoras emocionadas abrieron la caja, el viento se volvió loco y empezó a dar tumbos
de un lado para otro, haciendo que los árboles se zarandearan muy fuerte.
Aaaaaaaaaaa - gritaron las castoras
¿Pero qué está pasando? - Grito Lekes mirando hacia los lados
Kibu que no aguantaba más los gritos cerró la caja, y entonces el viento se calmó. Los árboles estaban despeinados y algunas hojas y pétalos de las flores habían caído al suelo.
Me da a mi que más que un tesoro, has encontrado la casa del diablo - dijo Burbu
¿Viento se puede saber por qué has hecho eso? - Grito Arco enfadada
El viento paso suave al lado de los castores y dijo:
Es la caja de una colonia de castores que habitaba aquí hace unos años
¿Y a santo de qué tanto ajetreo? - preguntó Lekes
Ah sin más, era para darle emoción al asunto - contestó el viento
Entonces las castoras abrieron de nuevo la caja, está vez sin nada de viento. Se quedaron las cuatro embelesadas, no entendían nada de lo que había dentro, pero todo era super colorido y les pareció precioso.
¡Ala! ¿Esto es una carta? - Pregunto Burbu
Lekes la cogió y empezó a leer
Buenos días grandes Castoras:
Si habéis encontrado está carta es porque definitivamente la Colonia Idaho vuelve a cobrar vida,
eso nos pone super contentas y nos emociona, aunque seguramente no estaremos para verlo.
La Colonia Idaho, ha sido desde 1988 un lugar de juego, diversión, aprendizaje, dónde todas las castoras y castores han podido disfrutar de la vida en el estanque, sacando las castañas
del fuego ellas solitas, construyendo presas enormes a cada sitio al que iban de acampada, y compartiendo momentos, comida, experiencias, ropa de abrigo, y mil cosas más.
Cuándo llegamos por primera vez a este bosque no sabíamos cómo llamarnos, así que
empezamos a investigar sobre la historia del bosque, y descubrimos que la primera
castora que pasó por aquí se llamaba Idaho, era aventurera, risueña y siempre hacía
todo lo que podía para que el resto de animales estuvieran en las mejores condiciones.
Un día una fuerte tormenta derrumbó la presa y todas las madrigueras, un montón de
familias resultaron heridas, y entonces Idaho se puso manos a la obra, ayudó a casi todos.
Construyo balsas para que pudieran huir, y cuándo volvieron, se encontraron con
el bosque impoluto, todas las familias tenían de nuevo sus madrigueras listas y
las despensas llenas de comida para el invierno, sin embargo, Idaho ya no estaba.
Por ello el resto de castores decidieron llamarse Colonia Idaho, en honor
a la gran heroína que salvó a toda la colonia.
¡Alaaa, eso si que no me lo esperaba! - Exclamó Lekes
Una heroína castora, esto es lo mejor que he escuchado nunca - Dijo Kibu
A mi me gusta mucho la historia, igual podríamos llamarnos Idaho nosotras también, ¿Qué os parece? - Apuntó Burbu
Super - Dijeron Lekes, Kibu y Arco a la vez
Y así fue, cómo la Colonia Idaho volvió a cobrar vida, ya solo faltaban las pequeñas y pequeños castores revoloteando y chapoteando por el estanque.


